¿A DONDE VA EUROPA?

¿A DONDE VA EUROPA?

                ¿A DONDE VA EUROPA?

Amigos, estoy seguro de que a vosotros os ocurre lo mismo que a mi, a veces pensais que es una suerte pertenecer a la Union Europea y otras os entra la duda de que, ese gran club,  pueda ser una bonita idea fallida. Y quizá, lo que ocurre es que esa entidad necesita mucho mas tiempo para madurar y sustituir los antiguos odios por un espíritu de amistad y colaboración.

Si miramos el mapa vemos que Europa, lo que ahora se llama Union Europea, es pequeñísima. Es sorprendente como las naciones que ahora la integran pudieron, durante siglos, dominar a gran parte del mundo y aun les sobraba energía para pelear entre ellas, continuamente, como perrillos rabiosos que intentan morderse su cola.

Pero, todavía es mas sorprendente que sus retaguardias han impregnado a casi todo el mundo de sus sistemas económicos y políticos y le han regalado su inacabable cultura y sus increíbles descubrimientos, invenciones, adelantos técnicos, científicos y médicos.

Es difícil entender como conviven esa creatividad y capacidad para producir bienestar y refinamiento intelectual, con su locura bélica, que le ha llevado a cometer atrocidades imposibles de comprender. Y las dos cosas entre individuos aparentemente muy civilizados un día, que se descuartizaban al día siguiente.

Precisamente esta ferocidad inagotable es la que hizo comprender a aquellos benefactores, que sembraron la semilla de su unión, que había que poner fin a aquella sangrienta historia, empezando por establecer unas normas de vigilancia para que, como en el Oeste, nadie pudiera desenfundar primero.

El milagro se consumó y durante una etapa anormalmente larga ha reinado la paz en Europa. Y la colaboración iniciada ha ido tejiendo una tupida tela de araña que  va haciendo impensable, para sus miembros, la vida fuera de ella. Esa es la idea base de una nación. Estamos asistiendo, ahora, a la dificultad que encuentra, uno de sus miembros, para salirse de ella y veremos si la culmina con éxito. 

Parece desesperante la velocidad a la que el proyecto de union avanza pero su historia lo había puesto muy difícil.

Es de señalar aquí como Rusia, la gran potencia que ha participado, como una mas, en la cultura y discordia europeas queda al margen, por su gran extension, su vinculación al continente asiatico y por ser, hasta fechas muy recientes, enemiga de todos los demás. Y queda fuera de este proyecto, dejándola peligrosamente sola, sin identidad definida y sin bloque con el que colaborar.

El problema, ahora, es encontrar el objetivo hacia donde ir. Son muchos los que proponen o desean que la U.E. recorra, deprisa, el camino que le llevaría a convertirse en una nación convencional dotada de un ejercito, acorde con su capacidad económica, que le permitiera participar en la mesa del poder de las primeras potencias, en defensa de sus intereses económicos.

Pero, asustados por la ferocidad de que son capaces, es mucho el camino recorrido, en dirección contraria, que le ha llevado por ideas pacifistas, dialogantes y de colaboración. Y de tal forma se ha desprestigiado, en ella, la violencia, que fuerzas políticas, con muchos seguidores, predican un pánfilo desarme unilateral que nos relegaría a un papel secundario en el reparto del poder y la influencia.  

Quizá el tiempo nos lleve por el camino de Suiza y hasta es posible que los pasos que se van dando vayan siguiendo su estela aunque la legendaria arrogancia del europeo le impida reconocerlo así. Una nación formada por distintos pueblos, culturas y lenguas que, aun en una orografía imposible y sin recursos naturales, fue encontrando, en un interés común, el pegamento que la ha convertido en la nación, quizá, mas civilizada y próspera del mundo.

La gran dificultad es que, para ello, hay que quitar el poder a los políticos y dejar que el pueblo se gobierne. Y eso tiene muchos bemoles con jota. 

Jesús Carasa. Escritor y Pintor  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *