CARTA ABIERTA A PEREZ REVERTE

CARTA ABIERTA A PEREZ REVERTE

      CARTA ABIERTA A PEREZ REVERTE

Confieso que solo he leído una novela tuya. Leo todos los artículos que puedo, busco tus interesantes entrevistas y te sigo en twitter. Aunque soy un lector de bastante apetito, hace tiempo que dejé de leer novelas. Mi curiosidad va, ahora, hacia la actualidad, la historia y la divulgación científica. 

Eres de los escasísimos intelectuales españoles que se mojan tratando de poner luz en el pasado y mejorar el presente de España y hay que reconocer que, algunas veces, te “calas”, generosamente, hasta los huesos y tratas, como yo, en mi modestia, de “penetrar en campo minado” de lo politicamentecorrecto, sufriendo  heridas de la “mala leche” española.

A veces, hastiado de grosería, envidia y sectarismo, te sientes tentado a retirarte a tu envidiable y merecida torre de marfil, pero, una y otra vez vuelves, generosamente, a recibirlas, a la primera linea.

Tu biografía es admirable. Has sabido pasar de la acción a la reflexión y la palabra, como aquellos famosos corresponsales de guerra, con Hemingway a la cabeza, cuyos pasos has pisado y a los que tienes siempre presente.

Es, tambien, admirable tu amor a la literatura, a la historia y al correcto uso del idioma que te ha llevado a ser veterano Académico de la Lengua, compromiso que te tomas muy en serio, impartiendo sabiduría allí donde se te demanda. 

Eres muy activo y comprometido en la aportación de ideas que crees beneficiosas para la buena marcha de la sociedad, lo que pone en evidencia nuestra carencia de intelectuales o la medrosa tacañería de los que hay.

Pero entre tantas de tus ideas de las que participo, hay algunas con las que no estoy de acuerdo. Una de ellas es tu derrotismo a la hora de juzgar a este pobre pueblo nuestro, que entronca con esa corriente tan abundante de los del ¡Que país!. 

Haces extensiva, a todo un pueblo, tu opinión sobre la irresponsabilidad, zafiedad, envidia, sectarismo y muchos etcéteras de parte de él, sin tener en cuenta la tenacidad, paciencia, laboriosidad, honradez y otros etcéteras, de la otra parte que, trabajando por las dos, ha hecho y hace milagros.

Ese pueblo, que de espaldas a sus reyes, llevó a cabo la increíble hazaña  del descubrimiento y colonización, que hizo reconocer a Ortega y Gasset  que allí estaba la gran epopeya de España y le hacía exclamar: “En España todo lo ha hecho el pueblo; y lo que no ha hecho el pueblo, se ha quedado sin hacer”.

Tus acertadas consideraciones sobre la cerrilidad de nuestra guerra civil te llevan a considerar a nuestro pueblo negado para la convivencia y te olvidas, como tantos, del “civilizado” siglo XX que nos regalaron los pontífices occidentales de la democracia: Tres guerras mundiales (una fria), gulags, campos de exterminio, dictaduras, muro, racismo, colonialismo, etc…

Te dueles de la falta de contenido cultural de nuestra enseñanza; pero me temo que la agobiante civilización, que hemos creado, no deja ya espacio para que los bachilleres salgan recitando a Homero, ni siquiera para estudiar siete años de Latín y tres de griego como estudiábamos en mis tiempos. Mas bien parece que la educación se irá convirtiendo en instrucción preparatoria para el complicado trabajo que espera a los estudiantes, dejando la Literatura, Filosofía, Pintura, Música, etc…para enseñanzas especializadas o para el ámbito de adorno de la personalidad. 

En cuanto a la lectura, a la que animas poniendo el ejemplo de tu precocidad, nacida al pie de una biblioteca, me temo que nunca fue afición muy generalizada y la de ahora está solicitada por otras fuentes y formatos.

Y lo que mas me duele es tu forma de disparar al bulto, culpando al pobre pueblo de la falta de acierto al elegir a sus representantes políticos. La mayoría de los que vamos a votar no elegimos en positivo, es imposible, sino acuciados por el mal menor, tratando de evitar que ganen los peores. El poder del pueblo siempre ha sido y es usurpado. Esta vez, por los partidos políticos, en estas democracias que habíamos creado para evitarlo,

Todos mis peros no impiden mi admiración por ti, como personaje público y como intelectual y te animo, por la cuenta que nos tiene, a seguir en la brecha. Un saludo.

Jesús Carasa. Escritor y Pintor 

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