DON QUIJOTE CAVALGA DE NUEVO

DON QUIJOTE CAVALGA DE NUEVO

DON QUIJOTE CAVALGA DE NUEVO

Estamos perdidos. 

Vemos a Don Quijote, el loco de remate que los españoles hemos adoptado como nuestro héroe, cabalgando, de nuevo, en su enésima salida, por los campos de nuestras organizaciones políticas y sociales. 

Vemos, otra vez, sueltos, a locuaces zascandiles y chisgarabis tratando de enredarnos en marrulleros discursos y en naderías que poco tienen que ver con la realidad ni con la búsqueda de soluciones a nuestros problemas.

Vemos a esos charlatanes, vendedores ambulantes de baratijas milagreras, que quedan con el culo al aire en el segundo discurso mediatico, cuando no en el primero.

Pero lo que no vemos, en este excepcional problema, al que la desgracia nos está haciendo enfrentarnos, es al hombre caval, reconocido y elegido por todos como la persona idónea para resolverlo. Y conste que no me refiero, ahora, a Pedro Sánchez que, como Presidente del Gobierno, soporta una responsabilidad, siempre excesiva, aun en tiempos normales. Me refiero a la colocación, al frente del problema, de la persona idónea, a la que debemos ir a buscar esté donde esté. Seguro que, en España, la tenemos.

Aunque se que, en este asunto, me pongo muy pesado, os voy a recordar, una vez mas, que mi interpretación del libro de Cervantes es completamente herética. Considero:

Que los dos personajes Don Quijote y Sancho son protagonistas, a partes iguales y con los mismos méritos de participación.

Que Cervantes pretendió encarnar, en ellos, a los dos prototipos del ser español.

Que la figura de Don Quijote, como mas brillante y espectacular ha acabado acaparando ese protagonismo, postergando el del modesto Sancho y hasta superando la fama de Cervantes, padre de ambos.

Que, aunque Cervantes muestra su cariño por los dos protagonistas, es innegable que su respeto está de parte del modesto, prudente, realista y previsor Sancho que sale de la sabiduría del terruño y no del arrogante, iluso, despilfarrador, imprevisor y  tergiversador Don Quijote que sale de la herrumbre de la historia. 

Que, para dejar bien patentes sus pensamientos, Cervantes se explaya, sin regateos, sobre la valía y acierto de Sancho, en la aventura de la famosa Insula, en la que este, es protagonista exclusivo y en la que puesto en el brete de hacerse cargo de su gobierno, lo ejerce con sumo acierto y a satisfacción de todos.

Estoy seguro de que Cervantes nos quería transmitir su opinión de que, por encima del relumbrón de los quijotes, que han dejado nuestra historia plagada de desastres, está la sabiduría popular de los sanchos que tienen que venir detrás a arreglar los desaguisados que aquellos dejan.

No ahorra, Cervantes, calificativos elogiosos para juzgar la actuación de Sancho en el gobierno de la Insula de Barataria, sin duda, para dejar bien manifiesto su propósito de transmitirnos su fe en la capacidad de los sanchos (el pueblo llano) que con su voluntad, laboriosidad y sentido común son capaces de suplir su falta de preparación y lo hace en el contesto de una “aventura” traída por los pelos, como una broma, para indicarnos de que manera los cauces de trasvase de clases estaban cerradas, entonces. 

Pues bien, amigos, para hacer frente a esta pandemia que nos va a causar tantos  estragos, a este problema de solución tan peliaguda, busquemos a ese Sancho, esté donde esté, para que nos gobierne esta ínsula. Busquemos al hombre idoneo, en la empresa privada, capaz de gobernar un asunto tan complejo como este y que nos de confianza. Ya se que se ha perdido mucho tiempo, pero todavía no es tarde porque, desgraciadamente, esto va para largo.

Lo que mas asusta es la falta de liderazgo.

Jesús Carasa. Pintor

www,jcarasa.com

Blog: Loprogrenoesprogresista

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