LAS CIEN EMPRESAS

LAS CIEN EMPRESAS

Encuentro, en un periódico de economía, una clasificación de las cien empresas mas importantes del mundo por valoración bursátil. Me sorprende y me parece interesantísima. Se me ocurre analizarla, en vuelo rasante, y dejar que “los fríos números” me lleven a poner en su sitio el peso económico de algunas naciones, dejando aparte la hojarasca mediática, de consideraciones políticas y de otro tipo, tantas veces tendenciosas, que distorsionan su potencia real.  

La curiosidad me lleva a buscar algunos datos demográficos, de esas potencias,    que perfilan mas nítidamente su poder presente y su eventual futuro.

Encuentro, en la clasificación, que de las cien empresas mas valoradas en bolsa, EEUU tiene setenta y seis, ocho de las diez primeras, catorce de las veinte primeras, treinta de las cincuenta primeras. Este dato, dejando aparte consideraciones militares o políticas, pone de manifiesto el apabullante peso empresarial de EE.UU. Habría que añadir, a su poderío, el enorme grado de colonización empresarial indirecto que, todos intuimos, enorme.

Del confuso y/o tendencioso ruido de los medios, aunque la economía mundial no es una de sus grandes preocupaciones, salen gozosas consideraciones y opiniones, que pretenden hacer pensar que hay otras potencias equiparables a EE.UU. o que lo van a ser en un futuro próximo; pero los números fríos no parecen decir esto. La Unión Europea, aunque tiene un enorme potencial económico, solo tiene dieciseis, debido a su atomización nacional y China, potencia velozmente emergente, para los que algunos auguran un liderazgo a la vuelta de la esquina, solo tiene catorce. Rusia el país mas extenso de La Tierra (cerca del doble que EE.UU. y China) y que quizá por circunstancias históricas de competencia hegemónica, ha estado, siempre, volcada en inversiones militares, no tiene ninguna.

España no está presente y solamente la milagrosa, aunque denostada, Inditex de Amancio Ortega esta cerca de acceder a ellas. En cuanto a su riqueza y comparando, también con EE.UU, vemos que China de superficie similar, la cuadriplica en el número de habitantes (1390 Mill. y 327 Mill.), lo que hace que la riqueza global se vaya, ciertamente, aproximando a la de EE.UU. aunque no dé, todavía, para sacar a sus habitantes de la gran pobreza que indica su PIB/Hab (China 8.826 Mill. y EE.UU 59.351 Mill.). Además, esta velocidad de crecimiento de la riqueza de China se irá suavizando, como ocurrió con las de Japón y Corea del Norte, también de rapidísimo crecimiento inicial. Incluso se advierten, ya, algunos signos de vacilación.

La riqueza global de la Unión Europea, sigue siendo comparable a la de EE.UU. pero su gran disparidad, entre las naciones que la integran, hace que su PIB/Hab. esté cerca de la mitad (31.100 Mill.).

Rusia es un caso muy digno de reflexión. La historia de su periodo comunista de confrontación con EE.UU., que sigue en la actualidad, la ha hecho tener un protagonismo, evidéntemente, desmesurado. Volcada en mantener esa rivalidad geoestratégica nos hace olvidar que, a pesar de su inmensa superficie, su potencial económico global es, sorprendentemente bajo  y su PIB/Hab. (10.743 Mill.) un poco superior al de China lo que hace pensar que, como en ella, hay una inmensa desigualdad y pobreza entre sus ciudadanos.

Su rivalidad con EE.UU. se mantiene apoyada en su enorme potencia nuclear, necesaria para que siga existiendo, pues en una confrontación convencional la enorme diferencia económica seria disuasoria. Recordemos aquel histórico pulso, durante la Guerra Fria. El gran Presidente Reagan anunció su decisión de dotar a EE.UU del famoso “paraguas nuclear” llevando su defensa al espacio lo que hacia a EE.UU. invulnerable a un ataque ruso. Esto suponía unas inversiones inmensas, imposibles para la, entonces, URSS. Retado a ese sprint, al final de un agotador maratón, el Presidente ruso, Gorbachov, no tuvo cuajo para comprobar si la jugada de Reagan iba de farol, abrió las fronteras de la URSS e inició un tímido paso hacia la democracia que descompuso, inmediatamente, el imperio comunista. Llegado el caso, algo parecido podría volver a repetirse. 

Una vez mas, me complace resaltar la, para mi, admirable Suiza, que con población y superficie parecidas a las de Cataluña y sin riquezas naturales, tiene tres empresas entre las veinticinco primeras, un PIB cerca de la mitad del español (0,68 Bill. y un PIB/Hab. que lo triplica (80.189 Mill.). Un autentico, aunque no tan sorprendente, milagro económico, entre muchos otros milagros. Ojalá la vocación de la Unión Europea fuera la de convertirse en la Suiza del duro panorama mundial.

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