LAS DOS HISTORIAS DE ESPAÑA

LAS DOS HISTORIAS DE ESPAÑA

DOS HISTORIAS DE ESPAÑA

Penetro en campo minado.

Nuestro derrotismo es enfermedad crónica, inoculada y alimentada, históricamente, por nuestros enemigos, apoyados, inocéntemente, por los agoreros escritores de la Generación del Noventa y ocho, que le dieron prestigio intelectual. Pero yo no estoy ahí, aunque sé que golpeo en hierro frio pues los que se rascan, continuamente, las pupas de nuestros fracasos y ponen sordina a los éxitos, son mayoría en España. Y muy activos. Pero no importa, me gusta defender causas perdidas.

Cuando hablamos de la historia de España nos referimos a la gobernación de la península y a su relación con Europa. Esa historia tiene un fulgurante ascenso,  que la convirtió en la máxima potencia, una estancia en la cima y una prolongada decadencia. En conjunto, nadie puede negar que es una historia de primera magnitud.

Pero, increiblemente, nos olvidamos de la otra España, la de la descomunal labor de colonización y gobierno de inmensos territorios, cuya historia fluye paralela en el tiempo y de la que apenas guardamos memoria salvo de los legendarios pasos iniciales de descubrimiento y conquista ( Colón, Balboa, Cortés, Pizarro, Magallanes, etc.…)

Hasta tal punto esta parte de nuestra historia ha sido ignorada por la otra España que, nunca, ningún miembro de las distintas casas reales puso pie en los territorios conquistados.

Mientras las otras potencias europeas se enriquecian exprimiendo, concienzudamente, a sus colonias, incluso delegando su gobierno y administración en  poderosas y eficientes compañías mercantiles, con ejércitos propios, España se desangraba por disputar puñaditos de tierra europeos.

Y es que volvemos a lo nuestro, a lo de los quijotes y los sanchos. Por un lado la España europea, ratonera en la que nos metió, el gran Quijote, Carlos I, que dilapidó lo mejor de ella, hasta la extenuación, tratando de liderar Europa en hazañas quijotescas. Allí quemaron, él y sus sucesores, generaciones de los mejores dirigentes y militares, los extenuantes impuestos que la arruinaron y el oro y plata que traían nuestros galeones a colmar las arcas de los banqueros europeos, mientras El Estado quebraba una y otra vez.

Y en paralelo, sin apenas directriz, medios, ni comunicación con la metrópoli, la España de los sanchos, hidalgos, segundones, pecheros y pueblo miserable, realizando legendarias hazañas de conquista, colonización y….. mestizaje, superiores, esas si, a las de cualquier pais europeo.

Y manteniendo una fidelidad increíble a una metrópoli que se comportaba como una madrastra mientras ellos la denominaban La madre patria. Hasta los movimientos independentistas fueron movidos por el despecho hacia una patria que nunca los consideró como parte de si.

Para que nos hagamos una idea de lo que “ los otros españoles” llevaban a cabo de espaldas a la decadente península, he, aquí, algunos datos: Méjico, cuatro veces España, Argentina, cinco veces, Venezuela, Colombia y Perú, dos veces, Sahara y Filipinas la mitad. Y tantos y tantos países a los que hay que añadir los mas olvidados de todos, los que hoy forman gran parte, por rapiña, de los EE.UU., cuyo suelo (mas de la mitad suboccidental de EE.UU.) está plagado de nombres españoles de ciudades, montañas, ríos y rutas (Los caminos reales que nos descubre mi amigo Luis Laorden)  que la atravesaban de norte a sur y de este a oeste.

Cuando se profundiza en estas hazañas mas parecen conseguidas por una raza sobrehumana. Solo se puede llamar decadencia, a esta parte de nuestra historia, por la ignorancia y/o mala fé de nuestros enemigos y tontos de entonces y de ahora. 

Pero atención.

Se suele situar el inicio de la “decadencia” tras la muerte de Felipe II. Pues bien, Ortega y Gasset, la creía iniciada, nada menos, desde nuestros bárbaros (Visigodos), a los que creía faltos de vigor. O sea desde siempre.

Pero, a este gran cenizo, se le escapa la apabullante y escondida realidad por los enormes agujeros del papanatismo español. Y su honradez intelectual no tiene mas remedio que admitir….. sus contradicciones:

Cito de su ESPAÑA INVERTEBRADA.

“Aun no sabemos lo que sustancialmente fue este maravilloso acontecimiento. Yo no conozco ni siquiera un intento de reconstruir sus caracteres esenciales. La poca atención que se le ha prestado fue absorbida por la conquista, que es solo su preludio. Pero lo importante, lo maravilloso fue la colonización”.

“Para mí es evidente que se trata de lo único verdadera, sustantivamente grande que ha hecho España. ¡Cosa peregrina!. Basta acercarse un poco al gigantesco suceso, aun renunciando a perescrutar su fondo secreto, para advertir que la colonización española de America fue una obra popular”.

“En la española (la colonización) es el pueblo quien directamente, sin propósitos conscientes, sin directores, sin táctica deliberada, engendra otros pueblos”.

“Nuestro pueblo hizo todo lo que tenia que hacer: pobló, cultivó, cantó, gimió, amó. Pero no podía dar a las naciones que engendraba lo que no tenía: disciplina superior, cultura vivaz, civilización progresiva.

“EN ESPAÑA LO HA HECHO TODO EL PUEBLO Y LO QUE NO HA HECHO EL PUEBLO SE HA QUEDADO SIN HACER”

“Cuando en nuestra tierra aparecen individuos privilegiados, la masa no sabe aprovecharlos y a menudo los aniquila”. Esta no viene a cuento pero es muy atinada.

Perdón por las citas que, en este caso, me parecen vitales para lo que pretendo: Exponer mi idea de que hay que volver a escribir la historia de España.

Amigos: Si habeis llegado hasta aquí, os voy a contar una anécdota: Precisamente, ahora, se está produciendo una operación de borrado y desprestigio (derribo de estatuas) de aquella colonización de suelo norteamericano, cuando el número de los “otros españoles”, asentados allí, en operación de reflujo, está alcanzando al de rapiñadores.

  Aznar, durante su mandato, visitó una ciudad estadounidense, cuyo alcalde, de apellidos españoles, le reveló que, por aquellas fechas se había cumplido el acontecimiento de que el tiempo de dominio estadounidense, sobre su ciudad, había igualado al anterior español. Sorprendente.

Jesús Carasa (5-1-21) Pintor y Escritor.

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